Apuesta por la sostenibilidad en la Feria Nacional del Vino

El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, ha vuelto a confirmar hoy que el futuro del vino pasa por «la sostenibilidad competitiva, como única respuesta posible». Asimismo, ha definido como gran reto la luchar contra el cambio climático y preservar el suelo, lo que provoca que «se tenga que cambiar la orientación» de la producción».

Luis Planas ha visitado la X edición de la Feria Nacional del Vino (Fenavin) que se está celebrando estos días en Ciudad Real y ha mantenido un encuentro en el stand de Spanish Organic Wines (SOW), una iniciativa que agrupa a cerca de 40 bodegas familiares que trabajan en ecológico.

La presidenta de SOW y propietaria de Bodegas Pinuaga, Esther Pinuaga, confirmó que todas las bodegas de la asociación «trabajamos en ecológico porque queremos dejar un mundo mejor a la próxima generación de viticultores». En este sentido, el objetivo de SOW es «aunar esfuerzos sobre la necesidad de hacer más sostenible la elaboración de los vinos, tejiendo una nueva cultura del vino».

Por su parte, Francisco Robles, gerente de Bodegas Robles, declara que «la cubierta vegetal es la primera línea de defensa contra el cambio climático». La mayoría de los viñedos en España son de secano y la pérdida de suelo y de carbono orgánico son el mayor problema medioambiental. De esta forma, Robles propone «procesos naturales de agricultura regenerativa que reponga los nutrientes, capte el agua y abone el suelo». En el viñedo familiar de la bodega, por ejemplo, se ha desarrollado una cubierta vegetal de especies silvestres autóctonas de raíz corta y fijadoras de nitrógeno, como las trebolinas, amapolas, leguminosas. Esta cubierta vegetal aporta nutrientes a la vid de forma natural, protege al suelo de la escorrentía y la erosión. A largo plazo, aumenta notablemente la fijación de CO2, que se traduce en un aumento de los niveles de carbono orgánico del suelo y una reducción de las emisiones de CO2 a la atmósfera. En pocas palabras, «la fertilidad del suelo no se compra, la construimos cada año».

En definitiva, es la consideración del vino como cultura, ecología y sostenibilidad lo que se está conformando como su nueva identidad contemporánea: un buen vino debe contar su historia, presentar calidad organoléptica y, ya definitivamente, tiene que ser sostenible.

SHARE IT:

Comments are closed.